El desafío del manejo de la dosis de radiación pediátrica

Diagnosticar a un adulto es diferente a un niño y existe una mayor preocupación por la exposición a la radiación.

Es posible que el escáner de una tomografía computarizada no venga con protocolos que sean adecuados para cada situación hospitalaria.

El manejo de la dosis de radiación es fundamental para la seguridad del paciente infantil.

Las imágenes médicas juegan un papel cada vez más importante en el diagnóstico y tratamiento precisos de numerosas afecciones médicas.

La velocidad, la precisión y la no invasividad de las imágenes médicas también han contribuido a un fuerte aumento en el número de procedimientos de imágenes.

Por ejemplo se observa que Japón, Estados Unidos y Australia lideran el mundo en número de escáneres de tomografía computarizada por persona en su población con 64, 26 y 18 escáneres por millón de ciudadanos, respectivamente.

Dosificación en pediatría

Diagnosticar a un adulto es diferente a un niño. A medida que aumenta el número de procedimientos, también aumenta la preocupación por la exposición a la radiación.

Los niños son más radiosensibles: sus órganos y células crecen más rápido y, por lo tanto, podrían sufrir daños por la radiación ionizante.

Todo el mundo se preocupa por la dosis de radiación, pero los más sensibles a la radiación son los niños, porque están creciendo.

Por lo que hay que relacionar las opciones de dosis y los protocolos de imágenes con el grupo de problemas que se están tratando de resolver.

El rango de edades y tipos de enfermedades en un hospital pediátrico es enorme: un día, un radiólogo podría realizar una exploración por resonancia magnética en un feto, en otro podría ser una tomografía computarizada en un joven de 18 años jugador de fútbol.

Ya sea un bebé o un adolescente, el objetivo es el mismo: proporcionar seguridad y comodidad al paciente y a su familia durante todo el procedimiento de la imagen.

Resultado de imagen para tomógrafía en bebés

Los niños tienen diferentes tipos de cáncer y diferentes tipos de enfermedades cardíacas, y diferentes tipos de enfermedades neurológicas que un adulto.

Un adulto puede tener más tiempo para desarrollar una lesión o desarrollar un proceso de enfermedad, por lo que se están viendo las cosas en etapas más tempranas, tal vez más sutiles en un niño que en un adulto.

También hay muchas modalidades de procedimientos de imágenes médicas cada una de las cuales utiliza diferentes tecnologías y técnicas y utiliza radiación ionizante para generar imágenes del cuerpo.

Las dosis de radiación para los procedimientos de imágenes como una tomografía computarizada, rayos X o fluoroscopia se establecen de acuerdo con el tamaño corporal del niño y el tipo de enfermedad.

El equipo de diagnóstico tiene características pediátricas especiales e incluye una variedad de configuraciones de manejo de dosis que pueden calibrarse para un uso seguro en bebés, niños y adolescentes.

Afortunadamente la nueva tecnología de atención médica ha mejorado por lo que ahora ante un ajuste en la administración de dosis no se sacrifica ni se pierde la calidad de la imagen.

No hace mucho, la reducción de la dosis en las imágenes de diagnóstico conduciría a imágenes más pobres, ahora la tecnología ha puesto más herramientas en manos de los radiólogos, permitiéndoles hacer ajustes basados en las necesidades del paciente, sin sacrificar la calidad de la imagen.